El evento denominado “Foro Cusco: Diálogo Técnico Regional sobre el futuro de la cooperación internacional en la lucha contra el tráfico ilícito de bienes culturales para América Latina y el Caribe”, se desarrolló de manera virtual el 1 de octubre y convocó a representantes de países de América Latina y el Caribe. La Dirección de Cooperación del MEC y el proyecto Sistema Nacional de Museos de la Dirección Nacional de Cultura participaron en representación de nuestro país.
Este Foro es una iniciativa del Ministerio de Cultura del Perú y del Ministerio de Relaciones Exteriores, en colaboración con la UNESCO, y se da en el marco del 50 aniversario de la “Convención sobre las Medidas que deben adoptarse para prohibir e impedir la Importación, la Exportación y la Transferencia de Propiedad Ilícitas de Bienes Culturales”. Conocida como la Convención de la UNESCO de 1970.
Este importante diálogo contó con la participación de Ernesto Ottone R., Subdirector General de Cultura de la UNESC; y Katherine Müller-Marín, Directora de la Oficina Regional de Cultura para América Latina y el Caribe de la UNESCO; así como Alejandro Neyra, ministro de Cultura del Perú; y Mario López, Ministro de Relaciones Exteriores.
En su disertación, el Subdirector General de Cultura de la UNESCO señaló que el tráfico cultural significa un empobrecimiento de la cultura de los pueblos y Latinoamérica es una de las regiones más golpeadas. “En las últimas décadas hemos sido testigos de un aumento exponencial del tráfico ilícito de bienes culturales. Esta es una triste realidad que afecta a todas las regiones del mundo, incluida América Latina y el Caribe. Tenemos el deber de proteger los valores del pasado, que son esenciales para las sociedades de hoy y las de mañana”, aseguró Ottone.
Por su parte, la Directora de la Oficina Regional de Cultura aseguró que con el desarrollo de Internet, y la expansión del mercado del arte, esta amenaza sigue creciendo, a menudo con impunidad. “Vemos con alarma que se reporta un aumento en las publicaciones en las redes sociales de compra y venta de objetos saqueados en los últimos meses, dado que muchos países entraron en aislamiento. Preocupa ver cómo el tráfico ilícito de bienes culturales ha alcanzado proporciones comparables a las del tráfico ilícito internacional de drogas o armas”, señaló Müller-Marín.
Un tema a destacar, presente en el debate, es lo que se da en llamar “inversión de carga de la prueba”. Esto hace referencia a la posibilidad de que a nivel legal, estableciendo ciertas presunciones, la obligación de presentación de prueba no recaiga sobre el demandante, sino sobre el demandado.
Tal posibilidad establecería una mayor protección al patrimonio cultural amenazado por el expolio y el tráfico ilícito.
Otro de los temas abordados fue la incorporación de nuevas directrices para el desarrollo y la aplicación de políticas nacionales y prácticas internacionales, encaminadas a gestionar el uso social del patrimonio cultural de forma sostenible y en beneficio de los ciudadanos.
Fuentes: UNESCO y proyecto SNM (DNC-MEC)
